Saltar al contenido.

LOS TEMAS MÁS DIFICILES DE APRENDER (Y DE ENSEÑAR)

Existen tópicos de los cuales podemos leer mucho pero de los que se nos hace muy difícil su asimilación y llevarlos a la práctica. ¿Cuales son ellos, cuales son las causas y qué podemos hacer?

Por Diego Pasjalidis – experto en Management Estratégico e Innovación. Autor de “Inspiración Extrema”. Director en UADE.

Para mejorar como profesionales, emprendedores o empresarios no solo tenemos que tratar de corregir cualquier error, reclamo o aprovechar oportunidades, sino que debemos estar en la constante búsqueda de conocimiento.

Pero existe un decálogo de temas críticos para aumentar nuestro desempeño que, por más que busquemos libros o concurramos a cursos o conferencias, son muy difíciles de aprender.

Estos temas son:

  1. TIMMING O SENTIDO DE URGENCIA
  2. PENSAMIENTO CRÍTICO
  3. CREATIVIDAD
  4. EMPATÍA CON EL CLIENTE
  5. TRABAJO EN EQUIPO
  6. HUMILDAD
  7. OPTIMISMO Y PENSAMIENTO POSITIVO
  8. ESCUCHA ACTIVA
  9. ORIENTACION A RESULTADOS
  10. FLEXIBILIDAD

 

¿Por qué no es tan fácil enseñar/aprender sobre ellos?

Aunque podemos leer mucho, ejercitarnos, utilizar modelos y herramientas para desarrollar nuestras capacidades, el mayor desafío que presentan estos temas radica en que son “soft”, es decir, no existe un método único o receta para asegurar que “1+1” resulte indefectiblemente “2”.

El timming para tomar decisiones es un concepto que en Estrategias es fundamental, más que nada en entornos de mercado con alta volatilidad o sectores dinámicos. Sabemos que una buena decisión tomada a destiempo puede acarrear resultados negativos.

Pero ¿cómo se puede enseñar el timming? Es algo que demanda información, capacidad de análisis de la probabilidad e impacto de las variables, y que también es afectado por el grado de aversión al riesgo y la intuición de la persona.

Podríamos acercarnos a un listado o checklist que toda persona debe verificar antes de tomar una decisión a tiempo, pero siempre resultaría incompleto porque el timming consiste en actuar de la mejor forma en el momento adecuado.

Si repasamos la lista notamos que todos estos temas tienen un concepto en común que los hace difíciles de ser adquiridos: requieren de la razón y la emoción en un adecuado balance.

No podemos enseñar técnicas de escucha activa a una persona soberbia o con tendencias a disgustarse cuando la otra parte esgrime argumentos que no le conforman. No podemos enseñar a una persona a ser más creativa si por más herramientas o consejos que le brindemos sus decisiones son basadas en el miedo a equivocarse.

Cuanto podemos hablar o leer sobre optimismo, motivación o trabajo en equipo (temas que lideran la venta de libros en todo el mundo) y – sin embargo – seguimos disconformes con nuestra realidad y quienes nos rodean.

 

¿Qué podemos hacer para aprender sobre estos temas clave para nuestra vida?

Lo primero que debemos hacer es reconocer que estos temas no son conocimientos sino habilidades a desarrollar. La diferencia radica en la forma en la que debemos asimilarlos para que funcionen en nosotros.

Pensemos en montar a caballo o en una bicicleta. Si lo pensamos como conocimiento, con solo leer un libro o manual sobre “cómo hacerlo” sería suficiente. Pero hasta que no lo hacemos, hasta que no desarrollamos nuestra habilidad para subirnos, mantener el equilibrio, balancear el movimiento de nuestro cuerpo y tomar decisiones coordinadas, no habremos aprendido a ser buenos ciclistas o jinetes.

De igual forma no podemos enseñar qué es un color a alguien que no puede ver. Podremos describirlo, pero difícilmente logremos transmitir siquiera una pequeña idea sobre lo que significa.

Las habilidades requieren práctica física, mental y emocional. ¿Podemos leer sobre consejos para manejar equipos? Efectivamente sí, pero estos de nada nos serán de utilidad si no entrelazamos el conocimiento con todas las variables antes mencionadas.

 

Hoy se habla  mucho sobre el avance de la tecnología sobre las actividades humanas, y son justamente estas habilidades las que no pueden ser fácilmente reemplazadas por las máquinas ya que al no poder ser transmitidas, no pueden convertirse en algoritmos para que puedan ser emuladas. Estas habilidades son las que nos hacen humanos, y estas habilidades son las que hacen la diferencia en los grandes profesionales y empresarios.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: